lunes, 20 de julio de 2020
Sin limpieza no hay belleza
El paso más importante del cuidado del rostro es la limpieza.
Hay que realizarla al levantarse y antes de acostarse para eliminar las impurezas, la grasa, partículas del ambiente, la protección solar o el maquillaje.
Si no realizamos este paso, no obtendremos todos los beneficios el tratamiento facial que apliquemos después (sérum, crema, mascarillas...)
¿Qué limpiador elijo?
En el mercado existen limpiadores faciales para cada tipo de piel. Si tu piel es seca estarán enriquecidos con componentes hidratantes para que con ese paso ayuden a mantener la hidratación de tu piel. Si por el contario tu piel es mixta o grasa, los limpiadores llevarán seborreguladores para controlar el exceso de grasa en el rostro.
Más no todos los limpiadores dejan el rostro limpio, esto puede sonar raro. Para retirar por completo los protectores solares y el maquillaje, hay que emplear un limpiador con base en aceite. ¿Cuáles lo son? Los limpiadores de aceite, mantecas desmaquillantes, bálsamos y el agua micelar.
Por la noche habrá que realizar dos pasos en la limpieza, primero los que ya hemos nombrado con base de aceite. Y como segundo paso jabón, gel, leche, mousse. (Este será el mismo que emplees por la mañana).
Aún que tengas la piel grasa o acneica puedes emplear tranquilamente el limpiador en base aceite, estos no son comedogénicos y no obstruyen el poro, al contario lo van a limpiar mejor. El acné mejora mucho al realizar una doble limpieza por la noche.
Si no te maquillas no es necesaria la doble limpieza, pero si que te recomiendo usar a diario las cremas de factor solar (Post factor solar) y para retirarlas por completo del rostro hay que usar los limpiadores con base aceite.
¿Te apuntas a la doble limpieza?
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