El uso obligatorio de mascarillas puede ver alterado el estado de la piel de tu rostro. Sobre todo si tienes que pasar muchas horas con la mascarilla puesta en tu jornada laboral.
Las altas temperaturas, el sudor, la humedad y el roce de la mascarilla, pueden provocar cambios en la piel.
Los granitos, irritaciones, sequedad... Encontrarás la solución si sigues estos consejos:
-Limpieza facial
Limpiar el rostro con un limpiador que no reseque la piel, con propiedades emolientes y humectantes que ayuden a la piel a mantener la hidratación.
Realiza esta limpieza mañana y noche.
Al regresar a casa del trabajo, como hemos pasado muchas horas con la mascarilla puesta, es muy bueno realizar otra limpieza del rostro y volverla a hidratar.
Tras la limpieza no olvides aplicar tónico, ayuda a equilibrar el PH de la piel.
-Hidratación
Por la mañana aplica una crema hidratante facial y a continuación un protector solar. Si prefieres solamente un paso elige el factor solar, ya que llevar mascarilla no protege del paso de los rayos solares y el daño provocado en la piel.
Es recomendable aplicar la crema 30 minutos antes de que te vayas a poner la mascarilla. Así en la piel habrá penetrado por completo cuando ya tengas que salir de casa.
Por la noche, si con tu hidratante ves que no es suficiente (para tener la piel sin ninguna alteración) prueba con las mascarillas nocturnas. Se aplican antes de ir a dormir y se retiran a la mañana siguiente. Estas mascarillas están actuando durante toda la noche y ayudan a la regeneración de la piel.
La mascarilla nocturna hidratante de la marca Neutrogena.


